El Ritalín se le había prescrito hace 6 años a Anthony Cole, de 15 años, cuando se le diagnosticó el Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad (SDAH).

Su padre comentó que en los últimos días antes de morir se mostraba irritable y parecía “en trance”. Su madre comentó que le había preguntado sobre pólizas de seguro de vida y cómo escribir un testamento.

El sábado pasado, Anthony fue encontrado muerto en su habitación.

“Se retiró a su cuarto y como una hora después lo llamamos para que bajara a almorzar”, dijo su padre. “Pero como no respondió, subí y lo encontré colgado allí.”

Algunos investigadores han comentado que el Ritalin, que se utiliza para combatir la hiperactividad, puede conducir a episodios maníacos o psicóticos.

Este fármaco ha sido criticado por sus efectos adversos, que incluyen cambios de humor y dificultades para el sueño.
Hace dos años, una investigación realizada por autoridades norteamericanas concluyó que este fármaco debería advertir a los usuarios sobre la posibilidad de sufrir manía o agresividad.

La droga y otras marcas relacionadas han sido culpadas por las muertes de 11 niños en el Reino Unido.

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