Una mujer de 40 años que practicaba la “dieta del agua”, murió dos horas después de haber ingerido cuatro litros de agua. El hecho ocurrió en Gran Bretaña.

Se trata de Jacqueline Henson, de madre de cinco hijos. Su fallecimiento se produjo en medio del programa LighterLife, que limita a sus participantes al consumo de sólo 500 calorías diarias.

También aconseja llenar el estómago de agua para no pasar hambre, informó el sitio Mirror.co.uk. Pero ella fue demasiado lejos.

La hermana de la víctima, Pauline Nash, de 57 años, advirtió a otros sobre este tipo de tratamientos para adelgazar. “Hasta donde yo sé, la dieta fue la que la mató, y debería ser prohibida. Si no hubiese ido al programa LighterLife estaría con vida”, sostuvo.

“Si convenzo aunque sea a una mujer para que no participe de estas dietas insalubres, seré feliz”, agregó.

Lo que se debe saber

El agua que bebemos es eliminada por el organismo en la orina y el sudor, básicamente. Las cantidades del líquido en el cuerpo deben estar reguladas para controlar los niveles de ciertos componentes de la sangre, como el sodio.

Si tomamos demasiada agua, los riñones eventualmente no son capaces de funcionar lo suficientemente rápido para eliminar el exceso de líquido del cuerpo.

Con esto ocurre una dilución de los niveles de los componentes de la sangre, como sodio, potasio y cloro.

“Estos componentes están involucrados en la actividad contráctil de los músculos, incluidos el cardíaco y respiratorio”, explica el doctor Díaz.

“Si no están en una relación adecuada en la sangre y si se diluyen demasiado, también ocurre una dilución de los componentes en el interior de las células”.

“Y esto puede ocasionar un problema a nivel cerebral, o a nivel cardíaco o respiratorio”, señala el experto.

El agua es esencial para una variedad de funciones del organismo, por ejemplo para eliminar desechos como la urea.

Durante el día vamos perdiendo agua, así que es necesario reemplazarla.

“El consumo de agua depende del requerimiento calórico -dice el doctor Díaz- y en circunstancias normales un adulto debe requerir entre 1,8 y 2,5 litros cada día”.

Según el experto, “la falta de agua puede conducir a problemas que van desde irritabilidad, fatiga hasta bajo rendimiento físico e intelectual”.

“El manejo de la sed es un proceso que vale la pena destacar”, dice el médico.

“La gente debe saber que la sed es un reflejo demasiado tardío, que suele ocurrir cuando la persona ya está teniendo problemas de deshidratación”.

“Es por eso no se debe esperar a tener sed para ingerir líquido, sino se debe ir reemplazando conforme pasa el día”, afirma el experto.

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