El Enviado especial de las Naciones Unidas sobre racismo, Doudou Diène, dice que en Suiza se sufre de racismo, de discriminación y de xenofobia. Después de cinco días de reuniones con los ministros del gobierno, diversos grupos de la comunidad y otros partidos, Diène dice observar racismo especialmente en círculos políticos.

El enviado de la O.N.U dijo este viernes en Berna que aunque las autoridades suizas reconocieron la existencia del racismo y de la xenofobia, estas no lo ven como un problema serio.

Diène precisó que representantes de comunidades de minoría dijeron que sufren de racismo y seria discriminación.
Diene quien visito hasta el momento diez paises preciso que su raporte provisorio sobre la situacion en Suiza será presentado a la Comisión de derechos humanos de la O.N.U. aun en este mes.

Violencia policíal

El enviado de la O.N.U visitó un centro de la detención en Basilea y hablo con detenidos. Diene dice que el tratamiento de la policía sobre todo a los no-nacionales, particularmente gente del origen del africano negro, es muy preocupante. “Observé la repetida presencia de racismo y xenofobia en ciertas instituciones, sobre todo policiales” . “He recopilado la información sobre el de alto nivel de la violencia física y verbal racial-motivada con relacion a ciertos grupos”.

Segun el enviado especial tambien es preocupante que sea Christoph Blocher (miembro de la derecha extrema ) el encargado del departamento de Justicia. Ya que el nombrado tiene la tendecia de criminalizar el asilo politico y inmigracion.

“La ausencia de la legislación nacional contra racismo y la discriminación es otro indicador, dejando a víctimas sin medios de queja o de compensación”, segun Diene.

El racismo y las plataformas xenófobas que en el pasado eran el territorio de partidos extremistas parte del programa político democrático.

Plataformas Racistas

“La Politica electoral basa en conceptos racistas, la plataforma política racista y la violencia racista son hasta cierto punto trivialisadas porque los partidos democráticos están olvidando combatirla”. Diène dijo que después de africanos negros, la gente de los estados balcánicos era el grupo más afectado por la discriminación. “Esto es una situación extremadamente compleja y no escribiré mi informe con habito de juez pero con objetivamente para que países que afrontan problemas serios de este calibre puedan ser ayudados”.

Retórica reveladora

“He constatado que la defensa de la identidad nacional en la retórica política y en los medios tiene cada vez mayor peso”, subrayó el relator especial de Naciones Unidas.

“Esta retórica revela la existencia en la sociedad suiza de una corriente política favorable a un ensimismamiento respecto a la inmigración, animado por tendencias xenófobas”, agregó el relator ante los representantes de los 47 países miembros del Consejo de Derechos Humanos, entre ellos Suiza.

El ex ministro senegalés lamentó también “la debilidad de la estrategia política y jurídica actual” contra la discriminación racial.

También hubo críticas en torno “al alto número de actos policiales violentos con connotaciones racistas y xenófobas y a la impunidad de la que gozan sus autores, según advierten las propias víctimas” de estos hechos, indicó.

Sociedad multicultural

Diène visitó durante cinco días Suiza en enero pasado y se reunió con varios responsables políticos, entre ellos, el ministro del Interior, Pascal Couchepin.

En ese momento ya había afirmado que “Suiza conoce una situación de racismo, xenofobia y discriminación”.

Durante su estancia también conversó con representantes de comunidades extranjeras que juzgaron grave la situación de discriminación en Suiza.

El ex ministro senegalés explicó a principios de año que escogía Suiza, luego de visitar Brasil y Japón, por ser una sociedad multicultural en la que se realizan numerosas votaciones que atañen a los extranjeros. “Es la prueba de que se trata de un asunto difícil”, subrayó entonces.

La inquietud de Amnistía Internacional

“Con el artículo sobre integración de la nueva Ley de Extranjería, que será sometida a votaciones el 24 de septiembre, la base legal de esa política de integración sería reforzada”, subraya Godet.

Un punto de vista que no comparte Daniel Bolomey, secretario general de la sección suiza de Amnistía Internacional.

“Ante el Consejo de Derechos Humanos, Suiza pretende hacer todo lo posible para mejorar su política de integración y de lucha contra el racismo”

“Pero las afirmaciones del ministro de Justicia, Christoph Blocher, durante la campaña a favor de las nuevas leyes de asilo y extranjería y los documentos legislativos en sí mismos nos inquietan mucho”, advierte Bolomey.

Artículos relacionados: