”Perú es un súper país, pero mucha gente es una mierda. Ellos me tienen envidia, no les gusta que uno tenga éxito”, sostuvo al diario Bild.


Pizarro descartó haber sido representante de jugadores, pese a que hay documentos que demuestran que ganó casi 900 mil dólares por el pase de Roberto Silva al Werder Bremen en 2001. “Yo solo he invertido en esa empresa. No tengo nada que ver con el asesoramiento (de jugadores). No tengo ni idea de cómo funciona”, dijo. ”A mí me da igual. Yo no he hecho nada malo”, sentenció el punta a Bild.

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