Tiene sangre verde y no es un extraterrestre. Una pareja de cirujanos canadienses estaban insertando un catéter en el brazo de un paciente cuando, al atravesar la piel, y para su asombro, comenzó a salir sangre de un intenso color verdoso. El hombre sufre una rara enfermedad llamada sulfohemoglobinemia.
La revista médica The Lancet cuenta este asombroso caso en su edición de esta semana. Stephan Scharwz y Alana Flexman, los cirujanos del hospital canadiense de St. Paul que intentaban introducir un catéter en la arteria radial del paciente, no habían visto nunca nada igual. Sin embargo, no es la primera vez que pasa.
El paciente tiene sulfohemoglobinemia, un trastorno que hace cambiar la coloración de la sangre. El color verde se produce cuando un átomo de azufre suplanta a los glóbulos rojos al entrar en una molécula de hemoglobina. Los glóbulos rojos se encargan de transportar el oxígeno a los tejidos del cuerpo.
Los médicos no saben a ciencia cierta cómo ha llegado ese átomo de azufre a la sangre del paciente. Sin embargo, trabajan sobre la hipótesis de que el hombre haya sufrido un exceso de medicación con sulfonamidas, unos fármacos con trazas de azufre. Esta es la explicación más probable para este caso, ya que el paciente está siendo tratado con un medicamento con alta carga de sulfonamida, el sumatripán.
Pero no queda ahí la cosa. Además de verde, la sangre (y la piel y los músculos) se puede convertir en azul. En estos casos los pacientes sufren cianosis, un trastorno debido a la presencia exagerada en la sangre de la forma desoxigenada de la hemoglobina.

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