ladybag“Las mujeres no pueden hacer del baño en un árbol”, señala Eva Maria Tinter, emprendedora de Cologne. “Pensé que debía haber un producto disponible, pero cuando busqué en Internet, los únicos baños portátiles eran cajas de cartón”, agrega.

Tinter creó Ladybag. La bolsa verde, que luce un poco como un gran condón, se ajusta automáticamente al cuerpo de la usuario y puede ser utilizada sentada, parada o en cuclillas.
“Tenía varias ideas distintas y traté de explorarlas todas con un amigo que es médi­co”, explica Tinter.

Cuando la usuario utiliza la bolsa, la cierra y la puede depositar en un depósito de composta. Gracias a los polímeros, de los que está hecha, absorbe la orina y la convierte en un gel inodoro, por lo que se puede llevar en el bolso, después de utilizarse, si no se busca desechar más tarde.

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